La licuadora - Los mejores chistes

Un marido muy, pero muy celoso llama a su esposa constantemente para controlarla.

- ¿Dónde estás mi amor?

- En casa cariño, ya sabes que me quedo en casa mientras trabajas.

- A ver enciende la licuadora.

- Ok cariño. Adiós.

Unas horas más tarde vuelve a llamar a su mujer:

- ¿Dónde estás ahora mi amor?

- En casa, ¿dónde voy a estar?

- A ver enciende la licuadora.

- Ok cariño, ya te volveré a llamar.

Ese día el hombre llega más temprano a casa sin avisarle a su mujer y se encuentra a su hijo viendo la tele en la sala, entonces le pregunta:

- ¿Y tu mamá dónde está?

- No sé papá, ella sale todos los días por la tarde y se lleva la licuadora.

Frase:

Nunca olvides que todo lo bueno llega exactamente cuando tiene que llegar y todo lo malo se va exactamente en el momento en que tú decidas dejarlo ir.