Cómo dar malas noticias - Los mejores chistes

A la 3 de las madrugada suena el teléfono de un hombre muy rico que disfrutaba de sus vacaciones en el Caribe:

- Patrón, habla Juan el capatáz de su hacienda.

- ¿Pasó algo Juan?

- No, nada grave patrón, solo quería avisarle que su lorito se murió.

- ¿Qué? ¿Mi lorito? Con el cariño que le tenía, ¿y qué fue lo que le pasó?

- Es que comió un poco de carne podrida y parece que le hizo daño.

- Todavía no lo puedo creer, y ¿quién fue el que le dio carne podrida a mi loro?

- Nadie patrón, parece que él se la comió de uno de sus caballos muertos.

- ¿Caballos?, ¿qué le pasó a mis caballos?

- Bueno, dos de sus caballos de pura sangre se murieron de cansancio por tener que cargar agua.

- ¿Cómo dices? Pero, ¿por qué cargaban agua mis caballos?

- Para apagar el fuego patrón.

- ¿Fuego? ¿Cómo que fuego? ¿Dónde?

- En su casa patrón, una vela se cayó debajo de la cortina y prendió fuego la casa.

- Oh no, mi casa, ¿pero vela? ¿Quién encendió una vela en mi casa si tenemos electricidad?

- Sí, fue una vela usada en el velorio.

- ¿Un velorio? ¿Cuál velorio?

- El velorio de su mamá patroncito. Ella llegó en la madrugada sin avisar y le di un balazo pensando que era un ladrón.

- No, no puede ser, mi mamá.

- Ya, ya patrón, tampoco hay que hacer tanto escándalo por un lorito.

Frase:

Un error no se niega, se asume. Un pecado no se juzga, se perdona. Un amor no se grita, se demuestra.